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En Punta del Este se están construyendo torres de más de 25 pisos. La rentabilidad anual por alquiler llegará al 10%, y el valor por metro cuadrado a u$s 4.000. Todos los pronósticos indican que el valor del metro cuadrado en los edificios premium que se están gestando en Punta del Este rozará los u$s 4.000, siguiendo la tendencia de las torres que actualmente se levantan en Puerto Madero –llegarán a ese precio cuando se efectúen las reventas– y de Grand Bourg, el producto más exclusivo desarrollado por Eduardo Costantini, en Palermo Chico. El más alto valor histórico en Punta del Este no superaba, hasta 2005, los u$s 2.500 el m2, lo que estimula a los inversores extranjeros, principalmente argentinos, norteamericanos, chilenos, brasileños y españoles. En comparación con los precios de las zonas de alta gama de esos países, el precio en la costa uruguaya es más bien bajo: en Madrid llega a u$s 12.000, en Miami a 7.000 y en Buenos Aires a 4.000.
Pero será en 2007 cuando se descubra si Punta del Este será un punto de referencia entre los inversores inmobiliarios de todo el mundo. Durante ese año ya estarán listos más de 20 proyectos de propiedad horizontal de gran nivel, sobre todo de tres que se perfilan como lo más top –y lo más alto– de la costa uruguaya: Aquarela, de 26 pisos, desarrollada por Invergroup, Le Jardin, de 25, que levanta Sky Group, de capitales argentinos y uruguayos, y Le Parc, un edificio de 23 pisos que emprenderá el argentino Moisés Khafif, presidente de RAGHSA, empresa inmobiliaria que hoy está erigiendo las tres torres en Puerto Madero con el mismo nombre.
En 2007 también se conocerá la rentabilidad anual por el alquiler de esas viviendas. Hoy, coinciden los operadores, es de 8%, igual que en Puerto Madero, pero con la singularidad de que es estacional. Pero hay otras voces más optimistas. Manuel Villaverde, presidente de Invergroup, indica que por año se puede obtener una ganancia del 10% en dólares.
Pero además de las zonas donde se permite desarrollar en altura, hay un boom de la construcción de viviendas individuales en zonas de moda como La Barra, Montoya, Manantiales, Punta Piedra y José Ignacio, donde los costos de obra superan los u$s 800 el m2. A José Ignacio se la conoce como el área de ricos y famosos, donde ya tienen su casa Mirtha Legrand, Marcelo Tinelli, Nicolás Repetto, y en donde Susana Giménez, actualmente, decidió construir su vivienda.
La primera gran ola inversora en real estate en Punta del Este se dio en los setenta, mientras que fue un icono del turismo a partir de los noventa, sobre todo los que provenían de la Argentina, cuando se convirtió en la zona elegida de los más glamorosos. Hoy es un polo atractivo para la construcción, donde los capitales argentinos, chilenos y brasileños llevan la posta. El año pasado, se construyó un total de 100.000 m2 en el partido de Maldonado, y se invirtieron más de u$s 100 millones. "Para los dos próximos años, se estima que serán 200 millones", anticipa Villaverde. Este empresario levantará la torre, hasta ahora, más alta de Punta del Este, sobre la rambla de Playa Mansa, en parada 18. Será de 26 pisos y 84 metros de altura –Le Jardín medirá 80 y estará sobre la misma costa, pero en la parada 16–. El desarrollo estará al lado del Lincoln Center, un complejo de cuatro torres, también de Invergroup, en el que se invirtió, desde la década del setenta, no menos de u$s 100 millones. "El terreno lo compramos a u$s 4 millones; pero en un año su valor aumentó un 20%", agrega. La disponibilidad de terrenos frente al mar ya es casi nula. "El mercado inmobiliario, además de prever unidades de lujo, deberá garantizar áreas grandes para brindar servicios. Ya no se concibe tener sólo un balcón; ahora se piden piletas, gimnasios, etcétera", indica.
Si bien todavía hay poca gente que compra unidades para asentarse todo el año en Punta del Este, hay más interesados, sobre todo argentinos, en esta alternativa. Los alquileres en Punta del Este, desde diciembre y hasta fin de febrero, pueden llegar u$s 25.000 y 30.000 el mes. "Si este año la temporada viene mejor, la rentabilidad puede trepar al 10% anual en dólares".
Quien comercializa este proyecto es la inmobiliaria argentina Covello. "Para nosotros fue muy energizante tomar este negocio, y durante las vacaciones de invierno vendimos 18 unidades, a un precio promedio de u$s 1.500 el m2. Es un valor muy interesante, comparativamente con otros países del mundo, incluso la Argentina", dice Alejandra Covello.
"Este es un momento crucial para los inversores. Los que compran en Punta del Este generalmente son usuarios finales y los inversores adquieren unidades en la etapa de preconstrucción. En las torres premium, el metro cuadrado sale, como máximo, u$s 2.200. Esto es importante, no sólo para los inversores argentinos y uruguayos, sino también para la región y para Europa y EE.UU.", agrega. En ese sentido, informa que este producto es presentado en EE.UU., España, Brasil, Paraguay y Chile. "Ya no hay más un mercado inmobiliario local, ni siquiera internacional. Hoy se habla de un mercado inmobiliario global. Ya tenemos un pedido para un grupo oriental. Hoy se están abriendo mercados desde Praga, Varsovia y Eslovenia". Otro agente inmobiliario argentino que cruzó el río es Armando Pepe, encargado de comercializar viviendas de Punta del Este en la Argentina. "Punta del Este se mueve muy a la par de Buenos Aires y hoy existe una movida muy importante de compradores, que son, como aquí, empresarios del campo o clientes europeos. Punta del Este es similar a Puerto Madero, en valores y rentabilidad. En calidad de construcción es mejor lo que se hace en la Argentina", analiza. Los inversores internacionales que eligen Punta del Este son los españoles, italianos y franceses, que compran allí a "un 25% menos del valor que igual superficies y proyectos tienen en sus países". Además de focalizar en la conquista de inversores argentinos, Pepe avanza en la propuesta de exportar productos de la costa uruguaya al mundo: "Quiero vender en Europa las torres de Punta del Este. Estaremos en el Salón Inmobiliario de Madrid, en abril de 2006, presentando todos los productos", anticipa. Además de los europeos, Pepe menciona que hay inversores chilenos –que han comprado terrenos y que están sentado las bases, detrás del Conrad, para empezar un edificio–, brasileños y uruguayos. Pero sobre todo remarca la importancia del grupo Atijas Weiss, que comanda el argentino Sergio Groskkofp, que participa en la inversión de Sky Group, que es el dueño, entre otras, de la torre Millenium, hoy la más alta en Punta del Este, de 24 pisos. Le Jardin, que estará lista en menos de dos años, será construida en un terreno de 12 hectáreas en la parada 16 de la Mansa, y tendrá los mismos servicios que un hotel cinco estrellas. "El valor del metro cuadrado será de u$s 2.000, y hasta ahora hay un 80% de compradores regionales, principalmente de Argentina, Brasil y Uruguay, y el resto, son inversores de Chile, EE.UU. y Sudáfrica", indica Néstor Sztryk, gerente comercial del grupo.
Otra torre que innovará el horizonte de Punta del Este es la Le Parc, aunque todavía es un secreto bien guardado qué papel tomará en la negociación la constructora RAGHSA. Fuentes de la empresa informaron que se trata sólo de la venta del nombre y que el grupo no participará de la construcción ni aportará capitales para el desarrollo. Sin embargo, varios de los operadores uruguayos consultados por FORTUNA indicaron que es el grupo quien financiará y desarrollará el edificio, de 23 pisos, en el que se estima que se invertirán no menos de u$s 15 millones. También es importante la inversión que, tal como adelantó esta revista en su número anterior, el grupo Macri destinará u$s 3,9 millones, en sociedad con empresarios uruguayos, para levantar un barrio cerrado de 27 casas en Manantiales. A Punta del Este, pese a lo que imagina la mayoría, llega un público variado. Desde gente que comulga con los preceptos de la vida sana, que buscan paisajes exóticos, hasta los que la visitan con guardaespaldas y consumen en los locales de marcas top de todo el mundo en las calles Gorlero y la 20, más conocida como la Quinta Avenida de Punta del Este. "Desde Brasil vienen mucho a jugar a los casinos –el Conrad y Mantra–. Ya hay un turismo relativamente importante desde EE.UU. y Europa, que tienen un poder adquisitivo mucho más alto que el de los argentinos, que son los que mayormente visitan a esta ciudad". De hecho, los datos que manejan en la municipalidad de Maldonado indican la temporada anterior hubo un total de 551.820 turistas que gastaron en la ciudad u$s 186 millones (los argentinos fraccionaron el 63% de ese gasto, mientras que los brasileños el 11%, los norteamericanos el 6%, los europeos el 11%, los chilenos el 5% y los paraguayos el 3%. |